El cierre del gobierno estadounidense genera incertidumbre en el comercio internacional
El reciente cierre del gobierno federal de Estados Unidos ha despertado preocupación en diversos sectores económicos, pero su impacto en el comercio internacional parece ser, por ahora, limitado. Así lo señaló Gregory Husisian, socio del bufete Foley & Lardner LLP, en declaraciones recogidas por Logistics Management donde analizó cómo esta situación podría influir en la cadena de suministro global.
Efectos mínimos en los aranceles
Husisian explicó que, pese a la paralización de gran parte de la administración pública, los procesos relacionados con la política arancelaria continúan activos. Según el abogado, “el Congreso ha cedido en buena medida su papel en la definición de los aranceles, que en esencia son un tipo de impuesto. Por eso, el Ejecutivo mantiene el control y no se han registrado mayores interrupciones en ese ámbito”.
El equipo comercial del gobierno sigue adelante con las negociaciones internacionales sobre tarifas y acuerdos, incluyendo las conversaciones para fortalecer el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). No obstante, Husisian advirtió que, si el cierre se prolonga, podría afectar la participación pública en esos procesos. “Aunque los ciudadanos o empresas presenten comentarios, si no hay funcionarios disponibles para revisarlos, el proceso se vuelve incierto”, explicó.
Operaciones aduaneras, sin mayores interrupciones
A pesar del cierre generalizado, las actividades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) continúan funcionando con relativa normalidad. “Los puertos siguen operando, las mercancías están entrando y las investigaciones aduaneras se mantienen en curso”, indicó Husisian. “En la práctica, el comercio sigue fluyendo, aunque el gobierno esté oficialmente cerrado”.
Perspectivas a corto plazo
Si bien el cierre no ha generado un colapso inmediato en las operaciones internacionales, los expertos advierten que una prolongación podría ralentizar la toma de decisiones y aumentar la incertidumbre en el entorno comercial. Por ahora, las empresas continúan adaptándose a un panorama en el que el funcionamiento del gobierno no siempre marca el ritmo de la economía global.